Gran afluencia de jugadores en Brasil forman el 2026.
El fútbol colombiano vive un momento de fuerte presencia en el Brasileirão, una de las ligas más competitivas del continente, donde cada vez son más los jugadores cafeteros que se consolidan como protagonistas en clubes históricos y emergentes del país vecino.
Uno de los equipos con mayor número de colombianos es Athletico Paranaense, que cuenta en su plantilla con Juan Camilo Portilla, Kevin Viveros, Daniel Aguilar, Stiven Mendoza, Alejandro García, Felipe Aguirre, Carlos Terán y Edwuin Cetré, reflejo de la apuesta del club por el talento nacional.
En Vasco da Gama también hay acento colombiano con Marino Hinestroza, Carlos Andrés Gómez, Johan Rojas y Carlos Cuesta, quienes buscan devolver al conjunto carioca al protagonismo del fútbol brasileño.
Por su parte, Grêmio tiene en sus filas a Miguel Monsalve, José Enamorado y al experimentado Gustavo Cuéllar, mientras que Fluminense cuenta con Kevin Serna, Santiago Moreno y Gabriel Fuentes, aportando velocidad y desequilibrio.
El poder ofensivo colombiano también se hace sentir en Cruzeiro, con Luis Sinisterra y Néiser Villarreal, y en RB Bragantino, donde actúan Henry Mosquera y Sergio Palacios.
En Internacional de Porto Alegre, dos nombres de peso representan al país: Rafael Santos Borré y Johan Carbonero, ambos con pasado reciente en la Selección Colombia.
La presencia cafetera no solo se limita a los jugadores. En Remo, el experimentado Juan Carlos Osorio dirige desde el banco técnico, acompañado en la cancha por Víctor Cantillo. A ellos se suman Mateo Cassierra en Atlético Mineiro, Jordan Barrera en Botafogo, Sebastián Gómez en Coritiba y Jorge Carrascal en Flamengo, uno de los gigantes del continente.
Con esta amplia representación, Colombia reafirma su influencia en el fútbol brasileño, consolidando al “Brasileirão colombiano” como una vitrina clave para el talento nacional y una plataforma de alto nivel competitivo para sus jugadores.
