Este sábado 29 de noviembre de 2025, en una final vibrante disputada en el Estadio Monumental de Lima (Lima, Perú), Flamengo se proclamó campeón de la Copa Libertadores tras vencer 1-0 a Palmeiras, sellando así su cuarto título continental.
El único tanto del partido llegó en la segunda mitad: a través de un cabezazo imponente de Danilo, tras un córner ejecutado por De Arrascaeta que dejó sin reacción a la defensa rival.
La victoria de Flamengo representa más que un trofeo: consolida una etapa dorada en su historia reciente y reafirma su lugar entre los grandes del fútbol sudamericano. Con este título, el club carioca alcanza las cuatro Copas Libertadores (1981, 2019, 2022 y 2025), distanciándose en el palmarés continental.
Camino de sacrificio hasta la gloria
El trayecto hacia la final no fue fácil. En semifinales, Flamengo resistió con 10 jugadores en buena parte del partido tras la expulsión de un rival, para mantener un empate con Racing Club que le permitió avanzar.
Ya en la final, el equipo mostró superioridad táctica y mental; supo manejar los momentos críticos, presionar con inteligencia y aprovechar su poder ofensivo. Mientras tanto, Palmeiras apostó por un esquema defensivo que finalmente no le rindió frutos.
Más que un título: historia, consagración y revancha
Para Flamengo, este título significa redención y consagración. Después de algunas temporadas de altibajos, el club demuestra que su estructura, su hinchada y su historia siguen vivas, y que tiene lo necesario para dominar Sudamérica.
Además, la rivalidad con Palmeiras —otro gigante del fútbol brasileño— cobró un nuevo capítulo: tras perder ante ellos en la final del 2021, esta vez Flamengo se impuso con autoridad.
Finalmente, el triunfo no solo le garantiza al equipo el título continental, sino también el pasaporte a torneos internacionales como la FIFA Intercontinental Cup 2025 y el FIFA Club World Cup 2029.
