Por ahora, la definición sigue abierta, pero Álvarez, Holan y Dudamel concentran la atención.
La baraja de candidatos para asumir el banquillo de Millonarios comienza a reducirse y tres nombres aparecen con mayor peso en la conversación. Experiencia, títulos y estilos de juego bien definidos marcan el perfil de los entrenadores que hoy lideran la carrera por el cargo.
Uno de los técnicos que más consenso genera es Gustavo Álvarez. El estratega argentino estuvo muy cerca de convertirse en seleccionador de Perú, pero la federación optó por otro camino y dejó libre a un DT que viene en ascenso. Álvarez no solo sabe competir, también sabe reconstruir: fue campeón en Chile con Huachipato y Universidad de Chile, y se ganó un lugar especial por haber rescatado a La U en uno de los momentos más complejos de su historia reciente.
Otro nombre fuerte es el de Ariel Holan, un entrenador con recorrido internacional y un sello táctico reconocible. Su última experiencia fue en Rosario Central, club con el que logró títulos y dejó huella. A sus 65 años, Holan combina conocimiento, innovación y una obsesión por el juego colectivo. La posesión del balón, la amplitud en ataque y el uso de nuevas tecnologías son pilares de su propuesta. Su palmarés respalda su trayectoria: campeón en Chile con Universidad Católica, ganador de la Copa Sudamericana y la Suruga Bank con Independiente, título de liga en México con León y consagración en Argentina con el propio Central.
El tercer candidato que se mantiene en el radar es Rafael Dudamel. Aunque no es el más cercano al director deportivo, su nombre siempre aparece cuando hay una vacante importante. El venezolano, actualmente libre, conoce a la perfección el fútbol colombiano y tiene resultados que lo avalan: fue campeón con Deportivo Cali y Atlético Bucaramanga en plazos muy cortos. Además, cuenta con un vínculo emocional con la institución, ya que fue jugador del equipo azul, un factor que podría pesar en una eventual decisión.
Por ahora, la definición sigue abierta, pero Álvarez, Holan y Dudamel concentran la atención. Tres perfiles distintos, con estilos marcados y un mismo objetivo: liderar el próximo proyecto desde el banquillo.
