Sobre el final el partido se vio interrumpido por disturbios en las tribunas
Noche amarga para el Junior de Barranquilla en su visita al Estadio Atanasio Girardot. El equipo rojiblanco cayó 2-0 ante Independiente Medellín en un partido donde nunca logró encontrarse y terminó pagando caro sus errores, en el marco de la Liga BetPlay 2026-I.
Desde el arranque, el conjunto barranquillero se mostró incómodo, superado por la intensidad de un Medellín que golpeó en los momentos justos. En el primer tiempo llegaron los tantos de Alexis Serna y Francisco Chaverra, dos estocadas que dejaron sin reacción a un Junior desdibujado, sin claridad en ataque y con fallas en defensa.
Lejos de reaccionar en la segunda mitad, el Tiburón mantuvo la misma tónica: posesión sin profundidad y pocas ideas para inquietar el arco rival. La falta de peso ofensivo volvió a quedar en evidencia en un compromiso donde se necesitaba carácter y jerarquía.
El cierre del partido estuvo marcado por el desorden en las tribunas, con disturbios que obligaron a suspender momentáneamente el juego e incluso con invasión de algunos aficionados al terreno de juego, empañando el espectáculo.
Tras la reanudación, el DIM sufrió la salida de su delantero Francisco Fydriszewski por lesión, pero ni siquiera ese golpe anímico fue aprovechado por un Junior que ya lucía resignado.
Con este resultado, el equipo barranquillero se queda con 19 puntos en 12 partidos y comienza a ver amenazada su permanencia en el grupo de los ocho, con rivales como América de Cali y Millonarios FC pisándole los talones.
Ahora, Junior está obligado a reaccionar en casa frente a Bucaramanga. El margen de error se agotó y la exigencia crece para un equipo que, por ahora, sigue en deuda con su hinchada.
