La era de Sebastián Viera en el banco del Junior comenzó con un partido de infarto, seis goles y un resultado que dejó más dudas que certezas. El conjunto barranquillero empató 3-3 frente a Jaguares en el Romelio Martínez, en un encuentro donde llegó a tener la ventaja, estuvo cerca de perderlo y finalmente rescató un punto.
La noche estaba cargada de expectativa. El cambio de entrenador había renovado la ilusión de los hinchas rojiblancos, que esperaban ver una reacción inmediata después de la salida de Alfredo Arias. Y Viera, uno de los grandes ídolos recientes del club, afrontaba su primer partido como estratega con la obligación de comenzar a cambiar el rumbo.
Pero desde el comienzo quedó claro que no sería una tarea sencilla.
Un comienzo explosivo
Junior no necesitó mucho tiempo para encontrar el camino del gol.
Apenas corrían cinco minutos cuando Yeison Suárez apareció para marcar el 1-0 y hacer estallar las tribunas del Romelio Martínez. El equipo rojiblanco comenzaba con intensidad y parecía enviar un mensaje claro: con Viera comenzaba una nueva historia.
Sin embargo, Jaguares respondió inmediatamente.
Tres minutos después, al 8′, Cristian Álvarez aprovechó una falla defensiva para establecer el 1-1. El golpe fue rápido y volvió a dejar expuesta una de las principales preocupaciones del equipo: la dificultad para mantener la concentración en defensa.
Muriel tuvo el segundo en sus pies
Con el partido abierto, Junior volvió a tomar la iniciativa.
Al minuto 15, llegó una de las acciones que pudo haber cambiado completamente la historia. El árbitro sancionó penal a favor del cuadro local y Luis Fernando Muriel asumió la responsabilidad.
Era la oportunidad perfecta para recuperar la ventaja.
Pero el delantero no pudo convertir. Muriel desperdició el penal, dejando escapar una ocasión inmejorable para poner nuevamente a Junior arriba.
El atacante, además, tuvo que abandonar posteriormente el terreno de juego por una molestia física, complicando todavía más el panorama para Viera.
El ingreso de Teo cambió el partido
Para la segunda mitad, Viera buscó alternativas y apostó por Teófilo Gutiérrez, un jugador acostumbrado a este tipo de escenarios.
La decisión terminó dando frutos.
Al minuto 61, Teo apareció para marcar el 2-1 y devolverle la ventaja al Junior. El experimentado atacante celebró el tanto mientras la afición volvía a creer en una posible victoria.
Junior manejaba el resultado y parecía tener el partido encaminado.
Pero Jaguares todavía tenía mucho por decir.
Cuatro minutos de locura
El partido entró en su tramo más dramático en los últimos minutos.
Al 76′, Guillermo Bustamante apareció para marcar el 2-2 y silenciar momentáneamente al público local.
Junior no alcanzó a reaccionar.
Tres minutos después, al 79′, Darwin López aprovechó otra desatención defensiva y puso el 3-2 para Jaguares.
En apenas cuatro minutos, el equipo de Viera pasó de estar ganando a encontrarse contra las cuerdas.
La primera victoria del nuevo entrenador parecía escaparse.
Rivas apareció para rescatar al Tiburón
Junior se lanzó desesperadamente al ataque y encontró rápidamente la respuesta.
Al minuto 80, Jesús Rivas marcó el 3-3, devolviendo la esperanza a un equipo que parecía destinado a comenzar la era Viera con una derrota.
Los últimos minutos fueron de máxima tensión. Junior buscó el cuarto, pero Jaguares también tuvo espacios para volver a hacer daño.
Finalmente, el marcador no se movió.
3-3 en el Romelio Martínez.
Viera tendrá mucho por corregir
El resultado deja un sabor agridulce para Junior.
El equipo mostró reacción, capacidad ofensiva y consiguió marcar tres goles. Sin embargo, también volvió a sufrir en defensa y permitió que Jaguares le remontara un partido que tenía controlado.
El penal desperdiciado por Muriel también aparece entre los momentos determinantes de una noche en la que Junior tuvo oportunidades suficientes para quedarse con los tres puntos.
Para Viera, este primer partido representa apenas el comienzo de un proceso. El nuevo técnico tendrá que trabajar rápidamente para corregir los errores defensivos y conseguir que el equipo pueda sostener las ventajas.
La ilusión tendrá que esperar
La llegada de Sebastián Viera despertó nuevamente la ilusión de los aficionados, pero el estreno no terminó con la celebración esperada.
Junior empató 3-3, sumó un punto y dejó claro que todavía tiene mucho por mejorar.
La era Viera comenzó con goles y emociones, pero también con una advertencia: si el Junior quiere volver a ser protagonista, tendrá que aprender a cerrar los partidos y dejar atrás los errores que tanto le han costado.
El nuevo proceso apenas comienza. La pregunta ahora es si Viera podrá encontrar rápidamente las respuestas que Junior necesita.
