El conjunto rojiblanco estuvo cerca de perder en el Romelio Martínez, pero Guillermo Paiva apareció en el tramo final para establecer el 1-1.
Junior de Barranquilla regresó a la acción en la Liga BetPlay II-2026 con la necesidad de comenzar a sumar de a tres. En el estadio Romelio Martínez, el equipo de Alfredo Arias recibió al Once Caldas en un partido intenso, cerrado y con pocas opciones claras de gol.
El conjunto barranquillero intentó imponer condiciones desde el comienzo, pero se encontró con un rival que supo cerrar los espacios y complicar la circulación de la pelota.
Junior tuvo la iniciativa, pero faltó profundidad
Los primeros minutos fueron de mucha disputa. Junior buscó tomar la iniciativa y avanzar por los costados, mientras Once Caldas esperaba el momento adecuado para salir rápidamente al ataque.
Luis Fernando Muriel fue uno de los jugadores más activos en el frente ofensivo rojiblanco. El delantero intentó inquietar al arquero Joan Parra, aunque sus aproximaciones no terminaron en gol.
Por el lado visitante, Pipe Gómez y Michael Barrios también probaron suerte, en un partido que durante buena parte de la primera etapa se jugó lejos de las áreas.
Junior tuvo ligeramente más la pelota, pero esa superioridad no se tradujo en suficientes ocasiones de peligro. El equipo barranquillero llegó al descanso con el marcador 0-0 y con la obligación de mejorar su producción ofensiva.
El palo le negó el gol a Muriel
El segundo tiempo mostró a un Junior decidido a buscar el triunfo. Los dirigidos por Alfredo Arias adelantaron sus líneas y trataron de encontrar espacios ante un Once Caldas que mantuvo su estructura defensiva.
La visita tuvo una oportunidad importante en los pies de Jefry Zapata, quien quedó frente a Mauro Silveira tras una rápida transición. El arquero de Junior respondió con seguridad y mantuvo el empate.
Pero la gran oportunidad del partido para el cuadro local llegó al minuto 74.
Muriel recibió un balón en profundidad por el sector izquierdo, ingresó al área y sacó un remate cruzado que parecía destinado a terminar en el fondo de la red. Sin embargo, el balón golpeó el palo y salió despedido. Junior se quedó con el grito de gol atragantado.
Dayro apareció y silenció al Romelio
Cuando Junior parecía tener el control del encuentro, Once Caldas encontró el golpe que pudo cambiar completamente la historia.
Dayro Moreno ingresó al terreno de juego en el minuto 78 y rápidamente demostró por qué continúa siendo uno de los grandes goleadores del fútbol colombiano.
Dos minutos después de su ingreso, recibió una pelota desde el costado derecho y remató de primera. El disparo venció a Mauro Silveira y puso el 0-1.
El gol obligó a Junior a reaccionar inmediatamente. El equipo rojiblanco se lanzó al ataque en busca de evitar una nueva decepción frente a su público.
Paiva apareció para rescatar al Tiburón
La insistencia tuvo premio en el minuto 88.
Guillermo Paiva apareció en el momento más importante y consiguió marcar el tanto del empate. El delantero rojiblanco devolvió la esperanza a un equipo que parecía condenado a marcharse con las manos vacías.
Los últimos minutos fueron de máxima tensión, pero Junior ya no encontró el segundo gol y el encuentro terminó 1-1.
El empate deja sensaciones encontradas para el equipo de Alfredo Arias. Por un lado, Junior evitó la derrota y mostró capacidad de reacción; por otro, volvió a evidenciar problemas para convertir su dominio territorial en oportunidades claras y goles.
El conjunto rojiblanco deberá pasar rápidamente la página. El campeonato apenas comienza a tomar forma y Junior necesita empezar a ganar si quiere abandonar los últimos lugares de la clasificación y recuperar la confianza de su afición.
