Junior de Barranquilla dio un paso inteligente en Bogotá. Sin necesidad de dominar el partido de principio a fin, el equipo rojiblanco consiguió un empate 1-1 frente a Independiente Santa Fe en El Campín y dejó la semifinal de la Liga BetPlay 2026-I lista para resolverse en el calor del Metropolitano.
La noche comenzó con un Santa Fe intenso, empujado por su hinchada y decidido a marcar diferencias desde el arranque. Pero Junior nunca perdió el orden. Alfredo Arias planteó un equipo compacto, paciente y preparado para golpear en el momento justo. Y así ocurrió.
Cuando el partido parecía trabado y con pocas emociones claras, Junior encontró el camino por la banda izquierda. Bryan Castrillón desbordó con velocidad y lanzó un centro peligroso al área. En medio de la confusión defensiva, Iván Scarpetta terminó enviando el balón a su propia portería al minuto 37. El silencio cayó sobre El Campín mientras los jugadores tiburones celebraban una ventaja que premiaba la disciplina táctica visitante.
Con el marcador a favor, Junior ganó tranquilidad. Mauro Silveira respondió con seguridad cuando fue exigido y la defensa barranquillera soportó los intentos cardenales. Jhomier Guerrero y Yeison Suárez cerraron espacios, mientras Fabián Ángel y Juan David Ríos manejaron los tiempos en la mitad de la cancha.
Santa Fe reaccionó en el segundo tiempo impulsado por Hugo Rodallega, el hombre que nunca se esconde en los momentos decisivos. El delantero encontró el empate y revivió a los bogotanos, que buscaron el segundo gol con más ímpetu que claridad.
Pero Junior no se descompuso. Supo resistir la presión, enfrió el ritmo cuando fue necesario y terminó llevándose un resultado que cambia el panorama de la serie. Porque empatar en Bogotá no es un detalle menor para un equipo que ahora tendrá la ventaja de definir en Barranquilla, donde suele hacerse fuerte y donde el ambiente juega su propio partido.
La semifinal sigue abierta, pero el tiburón salió de la capital con algo más que un empate: salió con confianza, con carácter y con la sensación de que la final está al alcance de sus manos.
