Con doblete de Luis Fernando Muriel y un gol de Kevin Pérez, el equipo barranquillero se impuso 3-2 y mantiene opciones de terminar tercero del Grupo F en la Copa Libertadores.
La noche parecía escrita para una despedida silenciosa, pero Junior decidió cambiar el libreto. Cuando la Copa Libertadores 2026 lo tenía contra las cuerdas y sin posibilidades de avanzar a los octavos de final, el conjunto barranquillero encontró un último motivo para pelear: seguir con vida rumbo a la Copa Sudamericana.
En el Estadio Jaime Morón de Cartagena, el equipo rojiblanco derrotó 3-2 a Sporting Cristal y volvió a sentir el sabor de la victoria en el torneo continental. No fue un triunfo cualquiera. Fue una demostración de orgullo en medio de la adversidad y una señal de que este Junior todavía tiene argumentos para competir.
El arranque del partido mostró a un equipo decidido a atacar sin miedo. Junior entendió desde el primer minuto que solo ganar servía y salió a buscar el resultado con intensidad. Tras una advertencia del cuadro peruano anulada por fuera de juego, apareció Luis Fernando Muriel para abrir el marcador al minuto 8. El delantero aprovechó un rebote dentro del área y definió con tranquilidad para encender la ilusión en Cartagena.
Con el marcador a favor, Junior ganó confianza. El balón empezó a circular con velocidad y Sporting Cristal sufrió cada avance del equipo colombiano. A los 27 minutos llegó el segundo golpe: Kevin Pérez culminó una gran jugada colectiva y amplió la diferencia con una definición precisa.
El dominio rojiblanco era total. Sporting Cristal lucía perdido y Junior aprovechó el momento para construir una de sus mejores actuaciones en esta Libertadores. Antes del descanso, Muriel volvió a aparecer con toda su categoría. A los 35’, sacó un potente remate de media distancia que terminó en el fondo de la red y desató la euforia de los aficionados.
Con el 3-0, todo parecía encaminado a una noche tranquila. Sin embargo, el fútbol continental rara vez concede calma.
En el cierre de la primera parte, Yoshimar Yotún descontó con un espectacular disparo desde fuera del área y devolvió a Sporting Cristal al partido. Ese gol cambió el ambiente del encuentro y llenó de dudas a Junior, que en el segundo tiempo perdió parte de la seguridad mostrada durante los primeros 45 minutos.
La tensión aumentó todavía más cuando Gustavo Cazonatti marcó el 3-2 al minuto 55. A partir de ahí, Junior dejó de jugar cómodo y empezó a resistir. Sporting Cristal adelantó sus líneas, empujó con desesperación y obligó al conjunto barranquillero a defender cada pelota como si fuera definitiva.
El sufrimiento fue largo, pero Junior logró sostenerse. Entre la experiencia de sus referentes y el empuje de la tribuna, el equipo consiguió proteger una victoria que vale mucho más que tres puntos.
Además, la inesperada derrota de Palmeiras ante Cerro Porteño reacomodó el panorama del Grupo F. Ahora, aunque Junior sigue en el último lugar con cuatro unidades, mantiene posibilidades reales de quedarse con el tercer puesto y avanzar a los play-offs de la Copa Sudamericana.
La tarea final será enorme: enfrentar a un Palmeiras golpeado y obligado a reaccionar. Pero después de una noche como esta, en Barranquilla nadie quiere renunciar a la esperanza.
